Vista aerea de Alcanó
Vista aerea de Alcanó

ALCANÓ


AYUNTAMIENTO DE ALCANÓ


C/ MAJOR, 13   25162  ALCANÓ


TEL.  973 136500


ajuntament@alcano.ddl.net



Alcanó



Población: 239 h

Extensión : 21 km2

Coordenadas UTM : 3012 x 45951 y

 

Situación y presentación

 

Se encuentra en el sector SurEste de la comarca, en contacto con les Garrigues. Limita por un lado con los términos garriguenses de Granyena de les Garrigues y el Cogul (SurEste y Este, respectivamente) y el otro con los de Alfés (NorEste y Norte)  , Sunyer (NorOeste), Sarroca de Lleida (Oeste) y Torrebesses (Sur), pertenecientes a la comarca del Segrià.

El relieve, de características similares al de la comarca vecina de las Garrigues, está formado por llanos rotos por colinas y drenados por varios barrancos afluentes en el valle del Secà, que circulan en dirección Noroeste y Oeste. En los sectores orientales y surorientales se encuentran las alturas más importantes del término municipal, entre las que cabe mencionar el Tossal Gros (310 m).

El pueblo y centro del municipio de Alcanó es el único núcleo de población del municipio. Atraviesa el núcleo una carretera local que, en dirección NorOeste, entronca con la C-12 (Eje Occidental) procedente de Amposta, que comunica el pueblo con Lleida y la AP-2. La misma carretera, en dirección contraria, lo comunica con Granyena de les Garrigues y el Soleràs, donde enlaza con la antigua comarcal C-233 de Flix a las Borges Blanques. Varias pistas conducen a Sarroca de Lleida y el Cogul.

La etimología del nombre ha sido interpretada como derivada de " hogar " (al- kainon , según Alcover-Moll) o de iglesia " (al- kanisia) como sería el caso de Alcanís o el Canís (en Rosselló), Canissella (Alguaire) o el Canós (Segarra), y en este caso podría corresponder a una iglesia existente antes de la dominación musulmana.

 

La población y la economía

 

El recuento de habitantes más antiguo que ha llegado es el censo del 1365, en el que figuran 25 fuegos; en el del 1378 constan 12 fuegos. En el siglo XVI el lugar aparece con 90 fuegos de moriscos y 39 fuegos de cristianos. La población, pues, ha sido tradicionalmente escasa. En el siglo XVIII pasó de 54 habitantes en 1718 a 242 en 1787. En 1860 se censaron 388 habitantes, que disminuyeron a 357 en 1900, para volver a aumentar hasta 407 en 1930. A partir de 1960, inició una merma progresiva, de tal manera que se contabilizaron 377 habitantes en 1960, 333  en 1970, 325  en 1975, 310  en 1981 y 289  en 1991. durante la década de 1990 la tendencia negativa se mantuvo aunque se produjeron algunas oscilaciones. En 2001 la población era de 261 entre el 2005, de 251.

La superficie cultivada representa más de tres cuartas partes de la superficie municipal; casi todos los cultivos son de secano. El más importante es el olivo, seguida por el almendro y la cebada. Destaca la cría de aves de corral, con un notable incremento durante la década de 1990, y el constante crecimiento de cabezas de ganado vacuno. La principal industria es la cooperativa del Campo de Alcanó, que comercializa productos agrícolas y se dedica a la elaboración y venta de aceite de oliva. Se celebra el mercado semanal los martes.

 

El pueblo de Alcanó

 

El pueblo de Alcanó se encuentra a 214 m de altitud, en el centro del término municipal. En el casco antiguo hay varias calles y casas que conservan un tipismo de sabor medieval. En un extremo de la plaza Mayor se destaca una gran construcción muy reformada que se corresponde con los restos del antiguo castillo de Alcanó. El interior fue compartimentado para contener dos viviendas de tal manera que, si no fuera por una de las paredes maestras que aún se conserva, no quedaría nada de sus orígenes medievales. Los muros exteriores, donde se pueden ver importantes grietas en el aparato de sillares escuadrados, están tan desfigurados que solo se conserva el aspecto macizo del conjunto, una ventana ojival, una aspillera en el muro lateral y un vierteaguas (la apertura está tapiada) en una fachada que no tiene ningún portal antiguo. El coronamiento también fue alterado; por encima de las ménsulas que marcan la altura original fue levantado un muro que soporta un nuevo tejado de dos vertientes y que oculta la antigua galería de la buhardilla.

La iglesia parroquial de Sant Pere es un edificio barroco del siglo XVIII, con un gran cimborrio y un airoso campanario de torre octogonal, coronado por una barandilla de balaustres; la fachada tiene una buena portada con columnas y decoración escultórica (hasta 1936 conservaron dos majestuosos retablos barrocos del mismo siglo XVIII, el mayor y el del Roser). En medio de la plaza había una cruz de término gótica.

En el pueblo se organizan diversas actividades culturales y recreativas. La Fiesta Mayor de invierno de Alcanó se celebra por San Blas (3 de febrero) y la de verano por San Pere de les Claus, el último fin de semana de julio. Para Sant Josep (19 de marzo) también es festivo y es tradiciónal celebrar una comida de hermandad.

Los restos más antiguos que se documentan en este municipio son de la época de la dominación romana. El yacimiento, un lugar de habitación sin estructuras, está situado en la llanura cultivada que se extiende al lado Norte del Tossal Gros y los materiales que se recuperaron se encontraban en un campo de olivos que hay cerca del valle del Secà y a la línea divisoria de este término con el de Alfés.

 

la historia

 

La primera referencia documentada de la población se encuentra en el Libro verde de la catedral de Lleida: el obispo Gombau de Camporrells adquiría (1203) un palacio que los canónigos de Sant Ruf tenían en el extremo NorEste de la Suda para palacio episcopal (subsistió hasta el 1710) en cambio de ceder a los canónigos unos predios a las Pardinyes y unos derechos sobre la Almunia de Alcanó (que en 1149 había revertido en la Iglesia de Lleida) con la autorización de construir una iglesia. Esta Almunia o granja era de origen sarraceno y el hecho de que correspondiera al obispo en 1149 hace suponer que había una mezquita, pues había convenido que todos los predios con esta condición debían revertir a la mitra.

 

Tanto los canónigos de Sant Ruf como el capítulo de Lleida contribuyeron a la repoblación del término, un secano casi desértico. En una escritura del 1267 el sitio es llamado Alcanó de la Frontera (los años que fue límite del valiato árabe de Lleida). Los monjes de Sant Ruf recibieron diezmos y pensiones otorgados hasta su extinción después de la peste negra del 1348 y los bienes de la comunidad pasaron al obispado leridano. Sin embargo, el castillo de Alcanó (que censar también en Sant Ruf ) fue, antes de 1231, del mercader Guillem Hugo de Toulouse, que este año lo legó a su hijo Guillermo. El 1342 era de Pedro de Sanaüja y en 1358 de Juan Sescomes o Borriac, que lo mantenía en 1365. La señoría del lugar fue reincorporada en el capítulo de la catedral leridana, según consta en actas de la catedral de 1450 al 1490, y se hay mantuvo hasta el fin del Antiguo Régimen.