Vista aerea de Llardecans
Vista aerea de Llardecans

LLARDECANS


AYUNTAMIENTO DE LLARDECANS


PLAÇA DELS ARBRES, 1  25186  LLARDECANS


TEL.  973 130201


ajuntament@llardecans.cat



Llardecans

 

Población: 533 h

Extensión : 66 km2

Coordenadas UTM : 2952 x 45834 y

 

Situación y presentación

 

Se extiende por el sector suroriental de la comarca, en el límite con la Ribera d’Ebre y con las Garrigues. Limita con los términos segrianenses de Torrebesses (NE), Sarroca de Lleida (NE), Aitona (N), Seròs (W) y Maials (SW), con el de Flix (Tarragona ) al Sur y con el garriguense de la Granadella al Este.

El término forma parte morfológicamente de las plataformas de les Garrigues, y el pueblo marca el interfluvio entre los valles de los barrancos afluentes al Segre (valle de Adar, donde están los restos de este antiguo pueblo, que afluye a este río a través de el valle de Carratalá), en el sector NorOeste del extenso término municipal, y los valles afluentes en el Ebro (Vall Major, a través de la vall de Sant Joan), el sector de mediodía encarado en la Ribera d'Ebre.

El pueblo y centro del municipio de Llardecans es el único núcleo de población agrupada del término. Atraviesa el término por la parte central, en dirección Oeste-Nordeste, la carretera C-12 de Amposta a Balaguer, que bordea el núcleo de población hacia mediodía. La antigua carretera (N -230) se bifurca de la C-12 justo a la entrada del pueblo, para atravesarlo y continuar, paralela a la anterior, hacia Sarroca, Sudanell y Lleida. En el sector Norte y el NordEste del término circula la antigua carretera comarcal C-242 , paralelamente al límite municipal con Torrebesses y que comuncica con la Granadella . Varias pistas y caminos lo comunican con Aitona, Maials y la Granadella.

 

La población y la economía

 

El censo del 1365 otorgaba 53 fuegos en Llardecans y 36 el del 1553. La población, que había tenido un aumento extraordinario en el siglo XIX, disminuyó a lo largo del XX. Había pasado de 123 habitantes en 1718, a 242  en 1787 y experimentó un gran salto desde entonces, hasta alcanzar los 1.356 habitantes de 1860, que se mantuvieron hasta 1900   (1 351habitantes). En 1930 inició un descenso hasta 1230 habitantes y desde entonces el descenso fue más rápido: 919 habitantes en 1960, 843 en 1970, 742  en 1981 y 683  en 1991. Este constante descenso se prolongó posteriormente: 620 habitantes en 2001 y 570 habitantes en 2005.

Los cultivos ocupan casi tres cuartas partes la superficie municipal y son prácticamente todos de secano. El olivo es el cultivo más importante y ocupa la mayor parte de la tierra cultivada; el segundo cultivo en importancia es el almendro y también se produce cebada. Al final de la década de 1970 se intentó introducir el cultivo de plantas aromáticas (lavanda), pero no dio resultado y se abandonó. En 1991 se inició la experiencia en algunas explotaciones del cultivo de pistachos (variedad Kerman, importada de EEUU).

En cuanto a la ganadería, ésta ha aumentado considerablemente durante la década de 1990. Así pues, se ha incrementado notablemente la cría de aves de corral, de ganado porcino (se ha duplicado), de bovino, la cría de conejas madres y la producción de miel. En el término hay varias cooperativas, entre las que destaca por su antigüedad la Cooperativa del Campo Virgen de Loreto, que comercializa los productos agrarios del municipio. Hay un molino de aceite con la Denominación de Origen Garrigues. También se encuentra un taller de confección. El mercado semanal es el martes.

 

La villa de Llardecans

 

La villa de Llardecans se encuentra a 397 m de altitud, en el centro del término municipal y al borde del camino mencionado. La villa cerrada fue amurallada (modernamente sólo queda un sector de muros medievales, aprovechados en la construcción de casas posteriores). Desaparecido el antiguo castillo de Llardecans (que todavía sirvió durante la guerra del Francés), el edificio más importante es la iglesia parroquial de Santa María, grandiosa obra del siglo XVIII (1763), de fachada barroca y muy ornamentada, campanario de torre e interior neoclásico con tres naves de orden dórico. Conserva un notable altar mayor barroco dedicado a la Asunción de María y otros retablos. Desde 1518 los rectores eran presentados por la abadesa de Pedralbes. En 1790, bajo los Bassecourt, se construyó el pozo que provee, con el agua de una mina, a la población. En época moderna ha desaparecido el agua y en su lugar se construyó una amplia plaza. Dentro del mismo núcleo hay antiguos edificios de piedra hechos en la época de prosperidad (siglo XVIII) y cerca de la villa está la capilla de la Virgen de Loreto, también del XVIII, con buenos retablos y una imagen gótica de un gran valor. También destaca la farmacia, del 1846.

Varias asociaciones y entidades organizan las actividades culturales y lúdicas del pueblo, entre las que destacan la fiesta mayor de verano, que se celebra por la Virgen de agosto. El 10 de diciembre, por la Virgen de Loreto, se celebra la Fiesta Mayor de invierno. El sábado próximo al 5 de febrero se realiza la fiesta de las Águedas (las mujeres casadas) con pasacalles, representaciones teatrales y baile. El mes de marzo, en fecha variable, se celebra la matanza del cerdo y el 15 de mayo la fiesta de Sant Isidre.

 

Otros lugares del término

 

En el sector NorOeste del término está el despoblado de Adar, con vestigios de una fortaleza árabe, un gran arco apuntado de un edificio posterior que no se conserva, y la pequeña capilla de San Marcos, románica, medio hundida. Estas dos construcciones han sido atribuidas a los templarios, pero fueron los Cervera quienes repoblaron este sector. Una carta de población bastante tardía, del 1314, fue concedida por Pere Arnau de Cervera a un grupo de 15 familias. Posteriormente, la señoría del lugar fue del orden de los Hospitalarios ya en el siglo XVII formaba parte de la Encomienda de Torres de Segre. A 1 km al NorEste de este núcleo medieval, al lado izquierdo del camino nuevo que va de Aitona en Llardecans está el yacimiento de Rocas de la Galera, una pequeña cueva donde se han podido recuperar materiales (fragmentos de cerámica a mano y hojas de sílex) que se fecha entre el neolítico y la edad del bronce.

En Llardecans también se ha documentado un lugar de enterramiento colectivo de incineración, que se fecha al inicio de la edad del hierro y sobre el que Pita Mercé da la noticia que fue excavado por Bosch y Gimpera. Esta necrópolis se sitúa en una elevación óvalo que se extiende de norte a sur, de cima plana que hace de divisoria entre los barrancos de les Escorres  (que da nombre a la necrópolis conocida genéricamente como de Llardecans) y el de la Bassa Nova. Ocupaba las laderas del montículo y en la parte superior aún quedan vestigios de algún túmulo. Hoy solo se ven dos túmulos enteros de construcción circular. Los materiales que ha permitido recuperar son fragmentos cerámicos de perfil globular con decoración de acanalados, tazas pequeñas carenadas, cerámicas con impresión de espina de pescado y algún caso de decoración plástica.

 

la historia

 

Este sector fue repoblado por el linaje de los Cervera, y Llardecans, que parece que tuvo una repoblación algo tardía, fue otorgado en el siglo XIII a los Santcliment, poderoso linaje de Lleida (procedente de Solsona), que eran señores de Alcarràs a mediados del siglo XIII. Entonces existía ya la villa closa, que contenía el castillo, probablemente de origen árabe. A mediados del siglo XIV Llardecans ya era una villa notable, con 53 fuegos en el censo de 1365. El mismo Francisco de Santcliment poseía a mediados del siglo XIV, además de Alcarràs, Montagut, Sarroca y Remolins, grandes latifundios en la Palma d’Ebre y Flix. Estos sitios tuvieron un papel importante para la causa catalana en la guerra contra Juan II (1462-72), ya que el camino de Lleida en Llardecans y Flix era indispensable para proveer de trigo Barcelona (los Santcliment fueron fieles a la Generalitat). En tiempos de Fernando II, hacia el 1510, Juan de Santcliment, señor de Llardecans, que era miembro de la guardia real y uno de sus sucesores de la rama de los Santcliment de Prunera, fue uno de los fundadores de la Cofradía de Caballeros de Sant Jordi de Lleida en 1553.

 

A raíz de la visita a la villa en el cortejo de Felipe II de Castilla (1585 ), el viajero Enrique Cock se queja en su crónica del mal estado del camino de Sarroca a Llardecans, villa la fundación de la cual atribuye a los ilercavones (pese la creencia popular que atribuye el nombre al ladrar de los perros); menciona y ubica el castillo en la villa closa, y también habla de sus 50 vecinos y las tres balsas del pueblo, donde bebían personas y asnos. Hace constar la señoría de los Santcliment de Prunera y se refiere a los bandoleros que infestaban la comarca. La población pasó en 1618 por venta a los Castellvell, señores de Maials (como Sarroca), y formó parte de esta Baronía, que pasó en la segunda mitad del siglo XVIII a Bassecourt, Barones de Maials y Condes de Santa Clara, que promovieron nuevos cultivos en la comarca. En 1835 era todavía propiedad de los Condes de Santa Clara.