Vista aerea de Maldà
Vista aerea de Maldà

MALDÀ



AYUNTAMIENTO DE MALDÀ


PLAÇA HOMENATGE A LA VELLESA, 1  25266   MALDÀ


TEL.  973 330045


ajuntament@malda.cat





Maldà

 

Población: 261 h

Extensión : 31 km2

Coordenadas UTM : 3365 x 46020 y

 

Situación y presentación

 

El término de Maldà es uno de los más grandes de todo el valle del río Corb. Está situado en el límite entre las comarcas del Urgell y de las Garrigues y muy cercano por S a la Conca de Barberà. Limita al N con Belianes y Sant Martí de Riucorb, con quién también linda por el E, por donde también limita con el término de Vallbona de les Monges y los Omells de na Gaia, al S también con los Omells de na Gaia, l’Espluga Calba y los Omellons y al W con el término de Arbeca, estos tres últimos de la comarca de les Garrigues.

Maldà se encuentra en la orilla izquierda del Río Corb, que le sirve de línea divisoria por el N y marca su linde con el término de Sant Martí de Riucorb. Por la parte meridional es muy accidentado y en las hondonadas del Maldanell y el Río Corb se encuentran las mejores tierras de cultivo, especialmente de regadío. El Maldanell, afluente del río Corb por la izquierda, atraviesa el término por la parte N y en dirección EW; cuando lleva agua recoge las de la cuenca formada por las sierras que forman la divisoria de aguas del término de Passanant, desde el pueblo de Belltall y de la sierra del Tallat por su sector de poniente. Predominan las tierras calizas oligocèniques, cubiertas por una capa de margas cuaternarias. Algunos cerros de la parte meridional sobrepasan los 570 m, mientras que los de la parte NW tienen unos 380 m.

El término comprende el pueblo de Maldà, cabeza del municipio, y el despoblado de Maldanell. La carretera del valle pasa por el pie del castillo y sigue toda la ribera hasta pasado Rocallaura, donde entra en la Conca de Barberà. Esta carretera, que prosigue por Belianes hasta Bellpuig, hacia el N, encuentra, cerca de la Farinera, un cruce de carreteras locales que van a Vallbona de les Monges, los Omells de na Gaia y a Blancafort, y l’Espluga Calba y els Omellons.

 

La población y la economía

 

El siglo XVIII Maldà aumentó notablemente la población (

maldanencs), pasando de 83 habitantes (1718) a 554 h (1787). Como todos los pueblos de la zona, Maldà tuvo un aumento demográfico máximo en la segunda mitad del siglo XIX (925 h en 1857) hasta llegar a tener 933 h en 1860. El último tercio del siglo XIX experimentó un descenso (813 habitantes el 1887) y de nuevo se enderezó a comienzos del siglo XX (896 h en 1900). En el año 1920 el número de habitantes disminuyó ligeramente con 896, para volver a incrementarse en 1936 con 927. 1950 (735 h) la población inició una tendencia decreciente: 512 h en 1970, 376 en 1981, 325 en 1991 y 276 en 2001. Con el cambio de siglo, sin embargo, la tendencia se invirtió y, en 2005, había 293 habitantes.

Las actividades agrarias son la base económica del municipio. Las tierras de cultivo están destinadas a los cereales (principalmente cebada), los almendros, el olivo y la vid (macabeo y xarel·lo). Hay un sector de riego al lado del Río Corb y del Maldanell. Destaca la cría de ganado porcino y de aves de corral. Se comercializa los productos a través de la Cooperativa del Campo de Maldà. Esta cooperativa elabora aceite con la Denominación de Origen les Garrigues, con aceituna arbequina. En el W de la cabeza de municipio está la Harinera de Maldà, que suministra harina a varias comarcas del país y de fuera.

 

El pueblo de Maldà

 

El pueblo de Maldà (428 m de altitud) se alza en el extremo occidental de la sierra que divide la hondonada del Maldanell y la ribera del Río Corb, en la parte solana, apiñado cerca del castillo y extendido a los lados de la carretera de Vallbona.

Todo el pueblo está reunido y constituido de calles cuesta arriba o cuesta abajo, retorcidos.

En el siglo XII, Maldà era un pueblo rodeado de murallas y cerrado con portales. El castillo de Maldá ocupaba el espacio de los edificios que rodea la plaza actual, plaza que en las escrituras de los siglos XIII y XIV sigue siendo llamada plaza de la Torre, a pesar de que el castillo estuviera ya reedificado en otra parte. El castillo primitivo cerraba toda la cresta de la colina donde se asienta la parte alta del pueblo actual. Por el lado de mediodía la fortaleza se hacía naturalmente inexpugnable debido al acantilado de roca que lo aislaba del pie de la sierra.

A principios del siglo XIII se determinó la construcción de un nuevo castillo, al oeste de la torre, o castillo antiguo. De este nuevo castillo de Maldá se conserva la fecha de construcción inscrita en la clave del portal, donde se lee "Andreu Felip comenzó la obra del Castillo de Guillem de Cardona en el año del señor MCCXII". Se tienen documentadas obras de ampliación en el siglo XIV, así como un inventario de las dependencias que existian el año 1431, y las obras de ampliación que se llevaron a cabo. Las obras de reforma más modernas son del año 1722. Del mismo modo que la demolición del castillo de Guimerà fue motivada por las guerras carlistas, en 1833 un pelotón de carlistas capitaneados por Badía de Castellserà, temiendo que el castillo pudiera servir de fortaleza a las tropas liberales, subieron al puebl , amparados por las sombras de la noche, y prendieron fuego al castillo y lo derribaron hasta no dejar más que las paredes maestras. El tiempo ha hecho todo lo demás, pero todavía se puede imaginar, por las paredes medio derruidas, los restos de la sala de las arcadas y el portal de la torre cuadrada que lo hacen un prototipo de castillo al estilo Segarra. También contiene unos interesantes y muy notables grabados de cantero, se han hecho estudios que determinan el número de canteros (una treintena) y que muestran que el trabajo era muy cuidadoso y hecho por personal escogido y selecto.

La primitiva parroquia parece que era la iglesia románica de Sant Pere, que se encuentra en la parte baja del pueblo, cerca de la carretera de Vallbona. Es de una sola nave y un ábside cuadrado y obra del siglo XII. Tanto la nave como el ábside están cubiertos con bóveda de cañón, sostenida por cuatro arcos torales que se apoyan en medias columnas, con capiteles sencillos de plano. El más cercano al frontis tiene a media columna otro capitel del que arranca un comienzo de arco rebajado, desaparecido o que nunca se llegó a construir. Esta o una iglesia anterior es mencionada en 1154 cuando pasó de la diócesis de Vic, a la que pertenecía desde el final del siglo XI, a la archidiócesis de Tarragona. La fachada, coronada por una espadaña, tiene una portada con arco de medio punto, de ancho dovelaje, protegido por un guardapolvo, y sostenido por dos columnas con capiteles ornamentados con elementos de tipo vegetal muy simple y de dibujo geométrico.

La actual iglesia parroquial de Santa María de Maldà es del siglo XVIII y se encuentra en la parte alta de la población. Tiene la fachada dividida por dos columnas adosadas que hacen que trascienda al exterior la estructura interior, de tres naves. Dos columnas más en la esquina enmarcan todo el conjunto. La portada tiene dos cuerpos. Cada uno tiene dos columnas de fuste liso y capitel corintio. Encima de la portada hay un frontón curvo que se repite en lo más alto. El campanario es octogonal.

La Fiesta Mayor de verano se celebra el tercer domingo de agosto. La fiesta patronal de Sant Macari se celebra el 2 de enero. Es tradición que el primero de mayo el pueblo de Maldà vaya en procesión al santuario del Tallat (del municipio de Vallbona de les Monges). La penúltima semana de junio tienen lugar las Jornadas Culturales, que ofrecen un ciclo de conferencias y exposiciones.

 

Otros lugares del término

 

El municipio comprende el despoblado de Maldanell, cerca del cual hay localizados restos de interés arqueológico. Entre los materiales hallados hay cerámica neolítica, ibérica, romana y medieval. Hay que pensar que en la cima de la colina estaba asentado el castillo o torre de vigilancia de Maldanell, aunque no hay vestigios que lo testifiquen. Se ha realizado excavaciones bajo una cueva gigante y se han encontrado restos de una vivienda medieval de un edificio de apariencias monumentales que hacen pensar en una posible cronología de los siglos XIII o XIV. Hay restos de un posible dolmen y unas sepulturas excavadas en la roc , con algunos grabados.

 

la historia

 

 

Los Cardona, vizcondes de Osona, fueron los primeros que dominaron el término y el castillo de Maldà; es probable que ellos fueran los repobladores del lugar hacia el 1040, fecha en la que hicieron donaciones de bienes de Maldà a la iglesia canonical de Sant Vicenç de Cardona con motivo de su consagración. Esta posesión fue confirmada de hecho legalmente en 1082 cuando los condes de Barcelona, los hermanos Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón II con la condesa Mafalda, el día 29 de enero, dieron al vizconde de Cardona, Ramon Folc (I), el castillo de Maldá, y el lugar y castillo de Maldanell. Según Sanç Capdevila, los Cardona, tuvieran la propiedad directa y señorial hasta el año 1273, en que la vendieron al rey Jaume I, con fecha de 4 de abril. Más tarde Maldà continuó en poder de los Cardona pero como feudatarios del rey. Fue en tiempos de Jaume II que en parte vuelven a la casa de los Cardona los castillos de Maldà y Maldanell, cuando el rey les concede el mero y mixto imperio, pero se reserva el dominio soberano y la potestad directa. A partir de Pere III y en concreto entre 1.347 y 1450 nuevamente los Cardona tienen potestad directa y el dominio alodial y todos los demás derechos sobre Maldà. Por título de compra los puestos de Maldà y Maldanell entraron a formar parte del patrimonio de los señores de Ponts, la familia Albert, hasta 1585, en que Pere Albert vende los derechos a Antoni de Frígola, para pasar después a los Cortada en 1667 por compra hecha a Francesc de Frígola por Jaume de Cortada i Sala en pública subasta y por el precio de 27 000 libras. El dominio de Maldà y Maldanell pasó por vía de boda a Antoni de Amat i de Junyent y 1868 heredó la baronía Josep de Cárcer i de Amat y, por este linaje, entraron a poseer la baronía los Villalonga, barones de Segur. El título señorial en ese tiempo estaba ya desprovisto de toda jurisdicción y dominio señorial.