NATURALEZA



La agricultura local marca la fisonomía natural de Bellaguarda. Sus principales cultivos, el olivo y el almendro.


Imagen del edificio de la Cooperativa Agrícola de Bellaguarda donde elaboran uno de los mejores aceites de oliva de la comarca.


En la pequeña plazoleta arbolada frente a la Iglesia desaca una antigua "Creu de Terme".


El agua llegaba a las poblaciones en forma de fuentes situadas en los lugares más estratégicos y poblados de la villa. Hoy todas ellas se han convertido en pequeños monumentos desde la llegada del agua corriente a las casas.

Vista de la parte norte de Bellaguarda donde destaca la mole de la Iglesia y un edificio con grandes ventanales abiertos.


Bellaguarda ya limita con la Sierra de la Llena y sus escarpadas paredes. Este hecho hace que el término municipal esté ocupado por innumerables bosques con profusión de pinos. Su altitud también la hace vulnerable a la nieve.


Camino nevado en el área de Bellaguarda.